lunes, 3 de enero de 2011

Diario de A Bordo. Página X

DIARIO DE ABORDO
Lugar:
Transbordador Prestige
Módulo OJ-3T3
Fecha:
54/7/2084


Hoy por fin me he atrevido a ducharme.
La verdad es que no las tenía todas conmigo, por el tema ese de que al estar las duchas en gravedad cero es un coñazo lavarse e ir persiguiendo todo el rato las gotas de agua, que encima ni se te quedan pegadas al cuerpo. Pero sobre todo lo que me echaba para atrás era lo que había oído. Al no poder usar la técnica de la pastilla de jabón, pues flotaban y no hacía falta agacharse para recogerlas, los mariconetis (término utilizado ahora, ya que si les llamas maricones te interponen una denuncia por homófobo) deben haber desarrollado nuevas técnicas para abrir la puerta de atrás.
Pero la jugada me salió bien. En las campanadas de año nuevo, celebradas por toda la tripulación del Transbordador Prestige, al brindar con un sutil movimiento de muñeca conseguí que el champagne* volara ingrávido a través de una compuerta. Simplemente me escusé y salí volando en pos del néctar alcohólico que tantos anuncios de Freichené sigue provocando. Que por cierto me enteré hace poco que habían clonado a Rafael, un cantante español, para que haga el del próximo año, parece ser que todavía se tiene que desarrollar un poco.

Tuve toda la ducha para mí solo, con lo que la preocupación de sufrir una violación invertida se reducía. Ahora, por culpa del nuevo Decreto de Nave Real, el Capitán Sarasa ha obligado a todos los hombres a llevar falda, con las consiguientes oportunidades que proporciona la ausencia de gravedad. Pero bueno, en un par de horas conseguí estar limpio. Y me alegra, ya que me empezaba a costar disimular el olor con colonia. La gente no paraba de preguntarme por qué olía tanto a vieja. Y es que es el Eau Spaciele du Fósil es lo único que he encontrando capaz de aplacar la peste. Rejsona sólo me sirve para las sobaqueras, y encima me abandona.


Hay otro suceso que me preocupa, el otro día un tripulante hispano empezó a hablar de cosas extrañas. No hacía más que murmurar cosas sobre vampiros homosexuales que al ver la luz del Sol brillan, un negro que consiguió ser presidente (fíjate qué locura), y los cuatro jinetes del apocalipsis, creo que sus nombres eran: Justin Viberl, Benedicto XVII, Belén Ejteban y Britni Espirs.
Para calmarlo le dispararon un rayo reductor y que dejara de decir cosas raras. Pero parece que no le impactó del todo y lleva día y medio cantando una especie de serenatas demoníacas e invocaciones satánicas. La verdad es que no me atrevo a transcribir toda la letra por miedo. Pero una parte de la letra de las dos era:

"Aserejé dejá dejé, dejeve tu de jebe de seguinogua, majari an de bugi [...]"

Y la otra:

"A mí me gu'ta la gasolina, dame más gasoliiiinaaa [...]"


Creo que su desquiciamiento mental debe ser un coletazo de la conocida Peste Ejpañola. Me da miedo que alguien pueda leer este diario, ya que no nos está permitido hablar de esa pandemia, la que destruyó el mundo. Primero se mostraba con un poco de fiebre y bajo rendimiento laboral, al final toda la sociedad acababa en el paro y viendo una especie de cajas negras imaginándose que estaban retransmitiendo partidos de fútbol o gente discutiendo de la vida de sus hijas y de sus rollos con toreros.

Pero no todo son malas noticias. Esta tarde celebramos un juego: el enemigo invisible. Otra ley promulgada por el Capitán Sarasa. Esta vez se trataba de sortear todos los nombres de la tripulación. Lo hacía un sistema informático que evaluaba tu afinidad a la persona que más odias o que peor conoces y te daba ese nombre. A esa persona le tenías que dar un regalo, que no podía superar un dinero: 2 pesetas**. Así que con el material que consiguieras con ese dinero tenías que usar tu imaginación y pocos conocimientos de esa persona y hacerle un regalo-trampa, que pareciera en principio bueno, pero después fuera una castaña pilonga.
La cuestión fue que la persona que debió de "coger aleatoriamente" mi nombre era una chica muy mona, pero no mona del tipo: "Hay que mona que es esta chica, qué guapa está". Me tocó un sujeto más bien del tipo mona de simio, más tirando a Sara Montiel, y no precisamente en sus años jóvenes.

La situación era esta:

Llevaba sin recibir un regalo de navidad algo así como desde que a mis padres se los comieron unos bichos raros y babosos que se llamaban Notarios. Una especie de alienígenas negros con corbata y siempre sedientos de sangre. Pero bueno, cómo los devoraron y cómo se extinguió esa especie o sus orígenes es otra historia.

Mi cara por entonces radiaba felicidad, mi sonrisa de oreja a oreja dejaba ver mis encías y dientes descolocados, pero eso no me importaba: yo iba a recibir algo especial de una persona... "especial".

En el momento que ví acercarse a ese gorila peludo, y mira que me habían advertido mis conocidos, que habían visto su perfíl de facebook, empezó a rondar la mosca detrás de la oreja.

Cuando abrí el pequeño envoltorio mi cara fue una sorpresa. Un mechero.

Un mechero de esos que se utilizaban hace mucho mucho tiempo, cuando todavía vivíamos en la Tierra los seres humanos.

Lo cogí para observarlo más de cerca, la verdad es que estaba un poco oxidado, y ponía en una especie de escritura cuneiforme: Made in China.

La verdad es que me gustó hasta el momento en que pensé: Para qué cojones quiero yo esto, si ya nos han prohibido fumar hasta en la Sala de Calderas.

Sólo me ha consolado saber que la persona a la que le dí mi regalo ahora tiene un chisme que no sirve para nada, que me lo encontré hace poco en una esquina tirado, de la época de la Edad Media o algo así, un iphone5 creo que se llamaba.


*La palabra "cava" ha sido desterrada de la Lengua Neoespacial.
**La eliminación del Euro también fue otra de las inevitables consecuencias de la Peste Ejpañola.

3 comentarios:

  1. jajajajajaja
    genialiiiisimooooo!!!
    no sé en quien te habrás basado para hblar cn jjj en lugar de sss ¬¬
    ^^

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  2. Diego... Es hora de ir renovando esto!! Quiero más historias! =)=)

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