miércoles, 23 de septiembre de 2009

Una partícula en particular

Ha llegado el momento de hacer una crítica. No espero que os guste, si no que la compartáis. Aun y así, pondré un vídeo para que la música os acompañe.



Extendiéndose por el horizonte, cubriendo el cielo y ocultando la puesta de sol la nube de humo surge de una chimenea barnizada de costras que a su vez da rienda suelta a la indiferencia humana.

Una partícula en particular, individual en todo el macrouniverso tiende a nacer y ascender desapercibida manteniéndose unida a la corriente, dejándose llevar y mecer de buena gana por los soplos calientes.
Al final del viaje, si es que su existencia, fugaz en el existir e inmortal en el dolor, no se ha visto arrastrada por un lastre externo de hielo alcanzará el Cielo donde como toda materia se transformará y formará un todo natural y parte humano, belleza e indolencia.

Terreno celestial, un vez ignorantemente alabado, ahora ignorado, derrotado, agotado y contaminado nos devuelve en forma de lágrimas ácidas los pecados negros que hacemos levitar con flautas sin melodía o remitente.

Un hombre pasea bajo la lluvia, la cabeza tapada con una capucha no para ocultar su orgullosa vida, sino para protegerse de la nociva envidia que le salpica, de la soberbia y de las infamias. El pitido de los oídos lo intenta camuflar con un mp3 manchado de sangre todavía inocente y tiernamente virtuosa.
Chapoteando entre el lodo, asfalto y gases nocivos trata de mantener una chispa de pureza, corre pareciendo huir del Infierno. Pero lo único que encuentra a su paso son las sombras de las cruces de papel-moneda y bocas que gritan y susurran a la vez mensajes opuestos, secretos y farsas.
Mete su mano en el bolsillo derecho de la chaqueta del chándal, la gente le mira con desconfianza, pero no es un arma, al menos no es un arma con el que pueda infligir daño a los demás. Pensaba cambiar a una emisora, sin embargo recapacita imaginando qué nueva taza de invenciones y apariencias falsas se verterán hirviendo a través de sus tímpanos sin blindaje contra los títeres que juegan a ser titiriteros. ¿Desde cuándo cambió el significado de política? ¿Por qué no se ha avisado a la gente que ya no significa ayudar al ciudadano? ¿No eran los fulleros los que se llenaban los bolsillos mientras se reían de la pobre gente?

Mientras el fulgor corre y destella por la lluvia que intenta apagarlo las calles de la ciudad siguen abarrotadas de abominaciones mecánicas que tosen y se deslizan por oscuridad extraída de las entrañas de la tierra, negrura por la que se mata. Los esputos metálicos se funden con el castigo divino en charcos brillantes y coloridos. El agua busca la pureza que se niega a perder frente a un ser miserable, no quiere sentirse derrotada, y emana vapores tóxicos que revolotean en busca de cuerpos a los que torturar.

Una existencia feliz, sin consumir cigarros ni substancias que le ayuden a olvidar o a verlo todo más fácil y bonito, una mente sana y una vida que no se ha abandonado al placer vulgar no son defensa para los males que creamos la humanidad. Y esos efluvios encontraron un cuerpo al que atacar. Deslizándose por conductos vivos y palpitantes nuestra partícula encuentra su reposo. En un pulmón en el que pronto metastatizará el cáncer de la sociedad, la avaricia.